La mejor rutina de ejercicio es la que disfrutas y puedes sostener en el tiempo. Aquí verás cómo elegir una actividad que se adapte a ti y cómo mantenerla sin que se convierta en una obligación pesada.
Elegir según tus gustos y circunstancias
No hace falta correr si odias correr. Caminar, nadar, bailar, yoga, bici, gimnasio… Prueba opciones hasta encontrar algo que te resulte llevadero o incluso divertido. Ten en cuenta también el tiempo y el dinero que puedes dedicar.
Empezar con poco
Es mejor 15–20 minutos varias veces por semana que una hora que abandones en un mes. Establece un mínimo realista (por ejemplo, dos días a la semana) y mantenlo. Luego puedes subir duración o frecuencia si te apetece.
Progresión Recomendada (Primer Mes)
Integrarlo en el día a día
Reserva el hueco en la agenda como una cita fija. Si puedes, hazlo a la misma hora para que se convierta en rutina. Y combínalo con algo que te motive: música, un podcast, un compañero o un lugar que te guste.
Conclusión
El ejercicio sostenible es el que encaja con tu vida y tu carácter. Prioriza la constancia sobre la intensidad y ajusta cuando lo necesites.


