Comer con atención no es una dieta: es una forma de relacionarte con la comida. Te ayuda a disfrutar más, a detectar saciedad y a reducir el piloto automático a la hora de comer.
¿Qué es comer con atención?
Se trata de prestar atención a lo que comes: el sabor, la textura, el olor, y también a las señales de hambre y saciedad. Sin pantallas ni prisas, al menos en una comida al día, para que el cuerpo y la mente registren la experiencia.
Comer sin distracciones
Prueba a dejar el móvil y la televisión durante una comida. Siéntate, mastica bien y observa cómo te sientes antes, durante y después. No hace falta hacerlo en todas las comidas; con una al día ya notas el cambio.
Reconocer hambre y saciedad
Muchas veces comemos por aburrimiento, estrés o costumbre. Preguntarte "¿tengo hambre real?" antes de abrir la nevera te ayuda a distinguir el hambre física del impulso. Y parar cuando te sientes satisfecho, no cuando el plato está vacío.
Escala de Hambre (1-10)
Conclusión
La alimentación consciente es un hábito que se construye poco a poco. Empieza por una comida tranquila al día y ve ampliando desde ahí.


