Un buen descanso influye en tu energía, concentración y estado de ánimo. En este artículo repasamos hábitos y condiciones que te ayudan a conciliar el sueño y a dormir más y mejor.
Higiene del sueño
Mantener horarios regulares de acostarte y levantarte, incluso los fines de semana, ayuda a que el cuerpo se acostumbre a un ritmo y facilita quedarse dormido. Evita las pantallas una hora antes de ir a la cama; la luz azul puede alterar la melatonina.
Rutina Pre-Sueño Recomendada
El entorno de la habitación
Una habitación fresca, oscura y tranquila favorece el descanso. Usa cortinas opacas si entra luz de la calle y reduce ruidos con tapones o sonidos suaves si lo necesitas. La cama debe asociarse solo al sueño: evita trabajar o ver series en ella.
Cafeína, alcohol y cena
Reduce la cafeína por la tarde y evita el alcohol como "ayuda" para dormir: empeora la calidad del sueño. Cenar ligero y con tiempo antes de acostarte también ayuda a no irte a la cama con digestiones pesadas.
Efectos en el Sueño
Conclusión
Pequeños cambios en horarios, entorno y hábitos pueden mejorar mucho tu descanso. Prueba una o dos ideas a la vez y observa qué te funciona mejor.


