Meditar no requiere horas ni posturas complicadas. Con unos minutos al día y una actitud sencilla puedes empezar a notar más calma y claridad. Aquí van ideas para dar los primeros pasos.
¿Qué es meditar?
En esencia, es entrenar la atención: observar la respiración, las sensaciones o los pensamientos sin engancharte a ellos. No se trata de vaciar la mente, sino de no dejarte llevar por cada idea que pasa.
Empezar con poco
Cinco minutos al día son suficientes para comenzar. Elige un momento fijo (por ejemplo, al levantarte o antes de dormir) y un lugar tranquilo. Siéntate cómodo, cierra los ojos y lleva la atención a la respiración. Cuando la mente se vaya, vuelve suavemente al aire que entra y sale.
Plan de Inicio: Primera Semana
La consistencia es más importante que la duración
Apps y guías
Si te ayuda, usa una app con meditaciones guiadas cortas para principiantes. Muchas ofrecen programas de 7 o 10 días que te van introduciendo paso a paso. Luego puedes seguir solo o combinar guiada y silencio.
Conclusión
La meditación es una práctica: no busques resultados espectaculares al instante. La constancia cuenta más que la duración. Prueba durante unas semanas y observa cómo te sientes.


