Ahorrar no tiene por qué significar vivir con penurias. Con un poco de orden y criterio puedes reducir gastos innecesarios y seguir disfrutando de lo que de verdad te importa.
Saber a dónde va el dinero
Anota durante unas semanas qué gastas y en qué. Sin juzgar, solo observando. Así ves qué partidas se llevan más y dónde puedes recortar sin que duela: suscripciones que no usas, compras por impulso, etc.
Categorías Comunes de Gastos
Priorizar gastos
Decide qué cosas te aportan bienestar real y cuáles son solo costumbre o capricho pasajero. Mantén las primeras y reduce o elimina las segundas. Así ahorras sin la sensación de estar privándote de todo.
Regla del 50/30/20
50% necesidades esenciales | 30% deseos personales | 20% ahorro e inversión. Esta distribución te ayuda a mantener equilibrio entre vivir bien y ahorrar.
Ahorro automático
Tras cobrar, aparta una cantidad fija para ahorro (aunque sea pequeña) antes de gastar en otra cosa. Así el ahorro se convierte en un gasto más del mes y no en "lo que sobre".


